Marcos, Moncho y Virgilio

Ya no recuerdo qué es lo que tanto me había mortificado aquel día de mis primeros años en la escuela secundaria. Irritado, llegué a casa con la intención de explorar el álbum de sonatas de Mozart que Marcos Carías Zapata había prestado a mi hermano Amadeo (QEPD). Son relajantes, decía...